
El apartamento monocolor.
El beige claro toma de inspiración la arena de la playa a la que mira, a la vez que se unifican espacios eliminando ruido visual, aumentando virtualmente sus 40m2. El mar mediterráneo es su mejor telón de fondo, así que abrir la cocina para poder cocinar y desayunar admirándolo era más que necesario.
La zona diurna se abre por completo al mar, integrando el mobiliario diseñado ex-proceso tomando una tonalidad uniforme con el objetivo de ganar luminosidad y amplitud en un interior que constamente quiere convertirse en el exterior al que mira.





